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sábado, 23 de agosto de 2014

John McCain, el organizador de la «primavera árabe» y el Califa del Estado Islámico

«Ante nuestra mirada»

John McCain, el organizador de la «primavera árabe» y el Califa 

por Thierry Meyssan

Todos han notado la contradicción de los que hasta hace poco calificaban el Emirato Islámico de «combatientes de la libertad», cuando esa organización operaba en Siria, y ahora se indignan ante sus fechorías en Irak. Pero ese discurso –de por sí incoherente– resulta perfectamente lógico en el plano estratégico: los mismos individuos debían ser presentados como aliados ayer y hoy como enemigos, aunque siempre estuvieron –y siguen estando– a las órdenes de Washington. Thierry Meyssan revela el lado oculto de la política estadounidense a través del caso particular del senador John McCain, organizador de la «primavera árabe» y, desde hace mucho tiempo, interlocutor del califa Ibrahim.
Red Voltaire | Damasco (Siria) | 18 de agosto de 2014
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Barack Obama y John McCain ¿Son, como aparentan, adversarios políticos o colaboradores que trabajan en conjunto para la estrategia imperialista de Estados Unidos?

Todo el mundo conoce a John McCain como el líder de los republicanos estadounidenses que perdió las elecciones presidenciales en 2008. Pero, como vamos a verlo, eso es sólo una parte de su verdadera biografía, la parte que le sirve de cobertura para dirigir acciones secretas a nombre del gobierno de Estados Unidos.

Cuando me hallaba en Libia, durante la agresión «occidental», tuve la oportunidad de consultar un informe de la inteligencia exterior. El informe decía que el 4 de febrero de 2011 la OTAN había organizado en El Cairo una reunión para iniciar la «primavera árabe» en Libia y Siria. Según el informe, John McCain había presidido la reunión. Aquel documento contenía una lista detallada de los participantes libios, encabezados por el segundo personaje más importante del gobierno libio de la época, Mahmud Jibril, quien había cambiado abruptamente de bando al entrar en aquella reunión para convertirse en el jefe de la oposición libia en el exilio. Recuerdo que, entre los delegados franceses presentes, el informe citaba el nombre de Bernard-Henry Levy, personaje que nunca ha ejercido oficialmente ningún tipo de función en el gobierno francés. Muchas otras personalidades participaron en aquel encuentro, entre ellas una nutrida delegación de sirios residentes en el extranjero.

Al término de aquella reunión, la misteriosa cuenta de Facebook Syrian Revolution 2011 llamó a la realización, el 11 de febrero, de una manifestación ante la sede del Consejo del Pueblo (la Asamblea Nacional siria) en Damasco. Aunque aquella cuenta afirmaba entonces disponer de más de 40 000 seguidores, sólo una docena de personas respondieron a su llamado… antes las cámaras de los fotógrafos y cientos de policías. La manifestación se dispersó pacíficamente y los enfrentamientos en Siria no comenzaron hasta un mes después, en la localidad de Deraa [1].

El 16 de febrero de 2011, una manifestación organizada en Bengazi en memoria de los miembros del Grupo Islámico Combatiente en Libia [2] masacrados en 1996 en la cárcel de Abu Selim se convirtió en un enfrentamiento a tiros. Al día siguiente, una segunda manifestación, organizada en memoria de las personas muertas en el ataque al consulado de Dinamarca, durante los incidentes provocados por la publicación de las caricaturas de Mahoma, también acabó en tiroteo. En el mismo momento, miembros del Grupo Islámico Combatiente en Libia provenientes de Egipto y bajo las órdenes de individuos enmascarados no identificados atacaban simultáneamente 4 bases militares en 4 ciudades libias. Al cabo de 3 días de combates y atrocidades, los cabecillas iniciaron la sublevación de la región libia de Cirenaica [3] contra la región de Tripolitania [4]. La prensa occidental presentó el ataque terrorista inicial como una «revolución democrática» contra el «régimen» de Muammar el-Kadhafi.

El 22 de febrero, John McCain estaba en Líbano. Allí se reunió con miembros de la Corriente del Futuro –el partido de Saad Hariri– a quienes encargó la supervisión de la introducción de armas en Siria organizándolos alrededor del diputado Okab Sakr [5]. Y después salió de Beirut para inspeccionar la frontera siria y escoger las localidades, principalmente Ersal, que servirían como bases de retaguardia a los mercenarios que posteriormente participarían en la guerra que ya se estaba preparando.

Las reuniones que presidió John McCain marcaron claramente el inicio de un plan que Washington había trazado hacía mucho tiempo, plan que preveía que el Reino Unido y Francia atacaran simultáneamente Libia y Siria, conforme a la doctrina de «liderazgo desde atrás» y el anexo del Tratado de Lancaster House firmado entre Londres y París en noviembre de 2010 [6].
Mayo de 2013, la estancia ilegal de McCain en Siria

En mayo de 2013, el senador John McCain estuvo ilegalmente cerca de Idleb, en territorio sirio, donde llegó a través de Turquía para reunirse con líderes de la llamada «oposición armada». El viaje sólo se hizo público a su regreso a Washington [7].

La estancia de McCain en territorio sirio fue organizada por la Syrian Task Force. Contrariamente a lo sugiere su nombre, la Syrian Task Force es una organización sionista encabezada por un palestino asalariado del AIPAC [8].  John McCain durante su estancia ilegal en territorio sirio. En primer plano a la derecha aparece el director de la Syrian Emergency Task Force. Al centro de la imagen, parado en la puerta, aparece Mohammad Nur.

En las fotos publicadas podía verse junto al senador a Mohammad Nur, vocero de la Brigada Tempestad del Norte –miembro del Frente al-Nusra, (o sea de al-Qaeda en Siria), que había secuestrado y aún retenía en su poder a 11 peregrinos chiitas libaneses en Azaz [9]. Interrogado sobre su relación con secuestradores miembros de al-Qaeda, el senador McCain dijo que no conocía a Mohammad Nur y afirmó que el individuo se había metido en la foto.

Aquello provocó un gran escándalo y las familias de los peregrinos secuestrados presentaron ante la justicia libanesa una denuncia contra el senador McCain como cómplice de los secuestradores. Finalmente hubo un acuerdo y los secuestrados fueron liberados.

Supongamos ahora que el senador McCain haya dicho la verdad y que Mohammad Nur realmente lo engañó. El objetivo de su estancia ilegal en territorio sirio era reunirse con el estado mayor del Ejército Sirio Libre [ESL]. Según McCain, el ESL se componía «exclusivamente de sirios» que luchan por «su libertad» contra la «dictadura alauita» (sic). Como prueba del encuentro, los organizadores del viaje publicaron la siguiente foto. 


John McCain y el estado mayor del Ejército Sirio Libre. A la izquierda, en primer plano, el hombre con quien conversa el senador es Ibrahim al-Badri. El hombre con espejuelos es el general Salim Idriss.

En la foto aparece el general Salem Idriss, jefe del Ejército Sirio Libre, pero también está presente (en primer plano, a la izquierda) Ibrahim al-Badri, que es precisamente la persona con quien el senador está conversando en la imagen. A su regreso de aquel sorpresivo viaje, John McCain afirmó que todos los responsables del Ejército Sirio Libre son «moderados en quienes se puede confiar» (sic). 

 

Sin embargo, Ibrahim al-Badri (alias Abu Du’a) figuraba desde el 4 de octubre de 2011 en la lista de los 5 terroristas más buscados por la justicia estadounidense (Rewards for Justice), con una recompensa de hasta 10 millones de dólares para quien contribuyese a su captura [10]. Y desde el 5 de octubre de 2011, el nombre de Ibrahim al-Badri había sido incluido en la lista del Comité de Sanciones de la ONU como miembro de al-Qaeda [11].

Pero eso no es todo. Un mes antes de su encuentro con el senador estadounidense John McCain, Ibrahim al-Badri, bajo el nombre de guerra de Abu Bakr al-Bagdadi, había creado el Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), siendo todavía miembro del estado mayor del «moderado» Ejército Sirio Libre. Bajo ese nombre reclamó la autoría del ataque contra las cárceles de Taj y Abu Graib, en Irak, ataque que hizo posible la fuga de entre 500 y 1 000 yihadistas que se unieron a su organización. Aquel ataque estuvo coordinado con otras operaciones casi simultaneas en otros 8 países diferentes. Y los yihadistas liberados en cada una de ellas también se unieron a organizaciones armadas que operaban en Siria. Aquello resultaba tan extraño que Interpol emitió una nota solcitando la cooperación de sus 190 países miembros [12].

Por mi parte, siempre dije que en el terreno no había ninguna diferencia entre el Ejército Sirio Libre, el Frente al-Nusra, el Emirato Islámico, etc. Todas esas organizaciones se componen de los mismos individuos y estos cambian constantemente de bandera. Cuando dicen ser miembros del Ejército Sirio Libre agitan la bandera de la colonización francesa y sólo hablan de derrocar al «perro Bachar». Cuando dicen ser miembros de al-Nusra, agitan la bandera de al-Qaeda y dicen querer imponer el islam –el de ellos– en todo el mundo. Y cuando se declaran miembros del Emirato Islámico, hacen ondear la bandera del Califato y anuncian que expulsarán de la región a todos los infieles. Pero, sea cual sea su etiqueta, cometen las mismas fechorías: violaciones, torturas, decapitaciones, crucifixiones.

Sin embargo, ni el senador McCain, ni sus turoperadores de la Syrian Emergency Task Force han entregado al Departamento de Estado la información que poseen sobre Ibrahim al-Badri… ni han pedido cobrar la recompensa. Como tampoco han informado al Comité antiterrorista de la ONU.

En ningún país del mundo, sin importar su régimen político, se aceptaría que el líder de la oposición estuviese en contacto directo, amistoso y público con un peligroso terrorista buscado por la justicia nacional. 

¿Quién es el senador McCain?

Masi John McCain no es simplemente el líder de la oposición política al presidente Obama. ¡Es también uno de sus altos funcionarios!

McCain es, en efecto, presidente del International Republican Institute (IRI), la rama republicana de la NED/CIA [13], desde enero de 1993. Esta supuesta “ONG” fue oficialmente creada por el presidente Ronald Reagan para extender ciertas actividades de la CIA, en coordinación con los servicios secretos británicos, canadienses y australianos. Contrariamente a lo que afirma, el IRI es en realidad una agencia intergubernamental cuyo presupuesto es aprobado por el Congreso de Estados Unidos como parte de una línea presupuestario que depende del Departamento de Estado.

Y precisamente porque es una agencia conjunta de los servicios secretos anglosajones diferentes Estados de todo el mundo prohíben toda actividad del IRI en sus territorios. 


Acusados de haber montado el derrocamiento del presidente egipcio Hosni Mubarak por cuenta de la Hermandad Musulmana, John Tomlaszewski (segundo a partir de la derecha) y Sam LaHood (segundo desde la izquierda, Sam LaHood es el hijo de Ray LaHood, republicano americano-libanés y secretario de Transporte en la administración demócrata de Barack Obama), empleados ambos del International Republican Institute (IRI) en El Cairo, se refugiaron en la embajada de Estados Unidos. Aquí aparecen junto a los senadores John McCain y Lindsey Graham durante la reunión preparatoria de la «primavera árabe» contra Libia y Siria. Finalmente fueron liberados por el miembro de la Hermandad Musulmana Mohamed Morsi, cuando este último se convirtió en presidente de Egipto.

Es impresionante la lista de intervenciones de John McCain por cuenta del Departamento de Estado. El senador ha participado en todas las revoluciones de color organizadas en los últimos 20 años.

Sólo citaremos algunos ejemplos. En nombre de la «democracia», el senador McCain preparó el fallido golpe de Estado contra el presidente constitucional Hugo Chávez, en Venezuela [14]; el derrocamiento del presidente constitucional Jean-Bertrand Aristide, en Haití [15]; el intento de derrocamiento del presidente constitucional Mwai Kibaki, en Kenya [16]; y, más recientemente, el derrocamiento del presidente constitucional de Ucrania, Viktor Yanukovich.

En cualquier Estado del mundo, cuando un ciudadano hace algo por derrocar el régimen de otro Estado es posible que se le felicite… si tiene éxito y si el nuevo régimen se convierte en un aliado. Pero será severamente condenado si sus iniciativas tienen consecuencias nefastas para su propio país. Sin embargo, el senador McCain nunca ha tenido el menor problema cuando sus acciones antidemocráticas en los Estados donde ha fracasado han resultado negativas para Washington, como en el caso de Venezuela. Eso quiere decir que, para Estados Unidos, el senador McCain no es un traidor sino un agente.

Pero es además un agente que dispone de la mejor fachada imaginable por ser el opositor oficial del presidente Barack Obama. Así que puede viajar a cualquier lugar del mundo (McCain es el senador estadounidense que más viaja) y reunirse sin ningún temor con quien mejor le parece. Si sus interlocutores aprueban la política de Washington, McCain promete que la continuará; si están en contra, McCain culpa de todo al presidente Obama.

John McCain es conocido como veterano y prisionero de guerra, durante 5 años, en Vietnam, donde se le aplicó un programa cuyo objetivo no era arrancar información a los prisioneros sino inculcarles un discurso. Se trataba de transformar la personalidad del prisionero para que hiciese declaraciones en contra de su propio país. Luego de ser estudiado para la Rand Corporation por el profesor Albert D. Biderman a partir del ejemplo norcoreano, aquel programa sirvió de base a las investigaciones que el doctor Martin Seligman dirigió en Guantánamo y en otras instalaciones [17]. Bajo la administración de George W. Bush, la aplicación de ese programa a más de 80 000 prisioneros permitió convertir a varios en verdaderos combatientes al servicio de Washington. Por haber sucumbido él mismo en Vietnam, John McCain sabe perfectamente cómo funciona el programa y cómo manipular a los yihadistas sin ningún tipo de escrúpulo.
¿Cuál es la estrategia de Estados Unidos con los yihadistas en el Levante?

En 1990, Estados Unidos decidió acabar con su antiguo aliado iraquí. Después de haber dado a entender al presidente Sadam Husein que la invasión de Kuwait sería considerada un asunto interno de Irak, Washington la utilizó como pretexto para movilizar una coalición internacional contra Irak. Pero, ante la oposición de la URSS, Washington no derrocó el régimen y se limitó a imponer y controlar una zona de exclusión aérea.

En 2003, la oposición de Francia no bastó para contrarrestar la influencia del Comité para la Liberación de Irak. Estados Unidos atacó nuevamente ese país y esta vez derrocó al presidente Sadam Husein. Por supuesto, uno de los principales responsables del Comité era John McCain. Después de poner durante un año el saqueo de Irak en manos de una empresa privada [18], Estados Unidos trató de dividir el país en 3 Estados diferentes, pero tuvo que renunciar a hacerlo ante la resistencia de los iraquíes. En 2007 trató nuevamente de hacerlo, apoyándose en la resolución Biden-Brownback, pero el intento terminó en un nuevo fracaso [19]. Todo ello explica la actual estrategia, tendiente a lograr nuevamente la partición de Irak, esta vez a través de un actor no estatal: el Emirato Islámico.  En este documento, publicado en septiembre de 2013, el embajador de Qatar en Trípoli informa a su ministerio que un grupo de 1 800 africanos ha terminado de entrenarse en Libia para participar en la yihad y propone enviarlos a Turquía en 3 grupos para que se unan al Emirato Islámico en territorio sirio.


La operación estaba en preparación desde hace tiempo, incluso antes del encuentro de John McCain con Ibrahim al-Badri. Varias comunicaciones internas del ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar –publicadas por mis amigos James y Joanne Moriarty [20]– muestran que 5 000 yihadistas recibieron entrenamiento, financiado por Qatar, en la Libia de la OTAN durante el año 2012, mientras que el futuro califa recibía 2,5 millones de dólares.

En enero de 2014, el Congreso de Estados Unidos celebró una sesión secreta en la que aprobó, en violación del derecho internacional, el financiamiento –hasta septiembre de 2014– para el Frente al-Nusra (miembro de al-Qaeda) y para el entonces llamado Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIIL) [21]. Aunque no se sabe con precisión lo que se decidió realmente en esa reunión secreta del Congreso estadounidense, revelada por la agencia británica Reuters [22] sin que ningún medio de prensa de Estados Unidos se atreviese a violar la censura, es muy probable que la ley allí aprobada incluya algún acápite sobre el armamento y entrenamiento de los yihadistas.

Orgullosa de ese financiamiento estadounidense, Arabia Saudita proclamó a través de su televisión pública Al-Arabiya, que el Emirato Islámico se hallaba bajo la autoridad del príncipe saudita Abdul Rahman al-Faisal, hermano del príncipe Saud al-Faisal –ministro saudita de Relaciones Exteriores– y del príncipe Turki al-Faisal –embajador de Arabia Saudita en Estados Unidos y en el Reino Unido [23].

El Emirato Islámico representa una nueva etapa en materia de mercenarismo. A diferencia de los grupos yihadistas que pelearon en Afganistán, Bosnia-Herzegovina y Chechenia, formados alrededor de Osama ben Laden, el Emirato Islámico no constituye una fuerza de apoyo sino un ejército en sí. A diferencia de los grupos que lo precedieron en Irak, Libia y Siria, formados alrededor del príncipe –también saudita– Bandar ben Sultan, el Emirato Islámico dispone de servicios integrados y sofisticados de propaganda que llaman a otros elementos a unirse a sus fuerzas. Y también dispone de administradores civiles formados en grandes centros occidentales de enseñanza y capaces de garantizar rápidamente la administración de un territorio.

Arabia Saudita compró armamento ucraniano acabado de fabricar y los servicios secretos turcos se encargaron de transportarlo y de entregarlo al Emirato Islámico. Los últimos detalles se coordinaron con la familia Barzani durante una reunión de los grupos yihadistas en Amman, el 1º de junio de 2014 [24].

El ataque conjunto contra Irak por parte del Emirato Islámico y del gobierno regional del Kurdistán comenzó 4 días después de esa reunión. El Emirato Islámico se apoderó de la parte sunnita del país mientras que el gobierno regional del Kurdistán ampliaba su territorio en más de un 40%. Huyendo de las atrocidades de los yihadistas, las minorías religiosas abandonaban la zona sunnita, abriendo así el camino a la división del país en 3 partes.

En violación del acuerdo de defensa en vigor entre Irak y Estados Unidos, el Pentágono no intervenía y permitía que el Emirato Islámico continuara su campaña de conquista y masacres. Fue sólo al cabo de un mes, cuando los peshmergas del gobierno regional kurdo ya se habían retirado sin presentar batalla y cuando la presión de la opinión pública ya se hacía demasiado intensa, que el presidente Obama dio orden de bombardear algunas posiciones del Emirato Islámico. Pero, según el general William Mayville, director de operaciones del estado mayor:

«Esos bombardeos tienen pocas probabilidades de afectar las capacidades globales del Emirato Islámico o sus actividades en otras regiones de Irak o de Siria.» [25].

Es evidente que el objetivo de los bombardeos estadounidenses no es destruir el ejército yihadista sino solamente garantizar que los diferentes actores no se salgan del territorio que se les ha asignado. En todo caso, los bombardeos son por el momento puramente simbólicos y sólo han destruido unos cuantos vehículos. En definitiva, es la intervención de los combatientes kurdos del PKK turco y sirio lo que realmente ha detenido el avance del Emirato Islámico y abierto un corredor para permitir a las poblaciones civiles escapar a la masacre.

Están circulando numerosas mentiras sobre el Emirato Islámico y su califa. El diario Gulf Daily News afirmó que Edward Snowden había hecho revelaciones sobre ellos [26]. Al verificar, hemos podido comprobar que el ex espía estadounidense no ha publicado absolutamente nada sobre el Emirato Islámico y su califa. El Gulf Daily News es un cotidiano que se publica en Bahréin, un emirato ocupado por las tropas de Arabia Saudita, y el artículo busca únicamente ocultar las responsabilidades del reino de los Saud y del príncipe Abdul Rahman al-Faisal.

El Emirato Islámico es comparable a los ejércitos de mercenarios que existieron en la Europa del siglo XVI. Aquellos ejércitos participaban en las guerras de religión por cuenta de los señores que más les pagaban, así que podían estar a veces en un bando y estar después en el bando contrario. El califa Ibrahim es, de hecho, un condottiero moderno. Aunque hoy está a las órdenes del príncipe saudita Abdul Rahman –miembro del clan de los Sudairis– nada tendría de sorprendente que prosiga su epopeya en Arabia Saudita, después de un tránsito por el Líbano o Kuwait, y que pusiese fin a la actual línea de sucesión saudita favoreciendo al clan de los Sudairis en detrimento del príncipe Mithab, quien no es hermano sino hijo del actual rey Abdallah. 


John McCain y el Califa Ibrahim al-Badri, alias Abu Du’a, alias Abu Bakr Al-Bagdadi, alias Califa Ibrahim, es un mercenario del príncipe saudita Abdul Rahman al-Faisal, financiado por Arabia Saudita, Qatar y Estados Unidos para perpetrar tranquilamente todos los horrores que los Estados no pueden cometer porque al hacerlo violarían las convenciones de Ginebra. 

En la más reciente edición de su publicación, el Emirato Islámico dedicó 2 páginas a denunciar al senador John McCain como «el enemigo» y «el cruzado» recordando su respaldo a la invasión estadounidense contra Irak. Para asegurarse de que la opinión pública estadounidense llegara a conocer esas acusaciones, el senador publicó de inmediato un comunicado calificando al Emirato Islámico como «el grupo terrorista islamista más peligroso del mundo» [27].

Pero toda esa polémica es sólo para distraer la atención del público. A uno le gustaría creer en ella… si no existiese aquella foto captada en mayo de 2013.
Thierry Meyssan

Fuente
Al-Watan (Siria)

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[1] En aquel momento mencionamos las informaciones de la prensa que aseguraban que la manifestación de Deraa era una protesta por el arresto y tortura de varios estudiantes de la enseñanza media que habían pintado lemas hostiles a la República. Pero numerosos colegas trataron de comprobar la identidad de aquellos estudiantes y de reunirse con sus familias. Ninguno de ellos lo logró. Las únicas declaraciones publicadas aparecieron en la prensa británica y todos los testimonios eran anónimos y, por lo tanto, imposibles de verificar. Hoy estamos convencidos de que aquel incidente nunca existió. El estudio de los documentos sirios de aquel momento muestra que los manifestantes en realidad reclamaban aumentos de las jubilaciones y de los sueldos para los funcionarios… aumentos que el gobierno sirio concedió. En aquel momento ningún diario habló de jóvenes estudiantes de la enseñanza secundaria, historia inventada 2 meses después por Al-Jazzera.

[2] Los miembros del Grupo Islámico Combatiente en Libia –o sea al-Qaeda en Libia– habían tratado de asesinar a Muammar el-Kadhafi por encargo del MI6 británico. Fue un oficial del contraespionaje británico, David Shayler, quien reveló aquel intento de asesinato. Cf «David Shayler: "Dejé los servicios secretos británicos cuando el MI6 a decidió financiar a los socios de Osama ben Laden"», Red Voltaire, 23 de noviembre de 2005.

[3] Bengazi es la principal ciudad de la región de Cirenaica mientras que la capital libia –Trípoli– es a la vez la principal ciudad de la Tripolitania.

[4] Rapport de la Mission d’enquête sur la crise actuelle en Libye [En español, “Informe de la Comisión Investigadora sobre la crisis actual en Libia”], junio de 2011.

[5] «Diputado libanés dirige el tráfico de armas hacia Siria», Red Voltaire, 5 de diciembre de 2012.

[6] Sobre ese plan, ver mi serie de televisión en 6 partes 10 ans de Résistance, sobre la guerra de Estados Unidos contra Siria.

[7] «John McCain entra en Siria ilegalmente», Red Voltaire, 30 de mayo de 2013.

[8] «Syrian Emergency Task Force, otra máscara del sionismo», Red Voltaire, 7 de junio de 2013.

[9] «John McCain fotografiado con secuestradores en Siria», Red Voltaire, 1º de junio de 2013.

[10] “Wanted for Terrorism”, Rewards for Justice Program, Departamento de Estado.

[11] El Comité del Consejo de Seguridad de la ONU creado mediante la resolución 1267 (1999) el 15 de octubre de 1999 también se conoce bajo la denominación de «Comité de Sanciones contra al-Qaeda». Ficha de inscripción de Ibrahim al-Badri (aparece bajo el nombre de guerra al-Samarrai).

[12] «Evasiones simultáneas de yihadistas en 9 países», Red Voltaire, 6 de agosto de 2013.

[13] «La NED, vitrina legal de la CIA», por Thierry Meyssan, Оdnako (Rusia), Red Voltaire, 11 de octubre de 2010.

[14] «Implicación de las redes secretas de la CIA para derrocar a Chávez», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 18 de mayo de 2002.

[15] «La CIA déstabilise Haïti», «Golpe de Estado en Haití», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 14 de enero y 3 de marzo de 2004.

[16] «La experiencia política africana de Barack Obama», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 10 de marzo de 2013.

[17] «El secreto de Guantánamo», por Thierry Meyssan, Оdnako (Rusia), Red Voltaire, 6 de noviembre de 2009.

[18] «¿Quién gobierna en Irak?», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 31 de mayo de 2004.

[19] «La balcanización de Irak», por Manlio Dinucci, Il Manifesto (Italia), Red Voltaire, 18 de junio de 2014.

[20] «Official Document Qatar Embassy Tripoli Confirms Sending 1800 Islamic Extremists Trained in Libya to Fight in Syria», Libyan War The Truth, 20 de septiembre de 2013.

[21] «Estados Unidos, primer financista mundial del terrorismo», por Thierry Meyssan, Al-Watan (Siria), Red Voltaire, 3 de febrero de 2014.

[22] “Congress secretly approves U.S. weapons flow to ’moderate’ Syrian rebels”, por Mark Hosenball, Reuters, 27 de enero de 2014.

[23] «Un príncipe saudita al mando del Emirato Islámico en Irak y el Levante», Red Voltaire, 3 de febrero de 2014.

[24] «Revelaciones del PKK sobre la ofensiva del EIIL y la creación del "Kurdistán"», Red Voltaire, 8 de julio de 2014.

[25] “U.S. Air Strikes Are Having a Limited Effect on ISIL”, por Ben Watson, Defense One, 11 de agosto de 2014.

[26] «Baghdadi ’Mossad trained’», Gulf Daily News, 15 de julio de 2014.

[27] “Statement by senator John McCain on being targeted by terrorist group ISIL as "the ennemy" and "the crusader"”, Oficina de John McCain, 28 de julio de 2014.

miércoles, 13 de agosto de 2014

El inicio del cambio de rumbo mundial

LA ESTRATEGIA RUSA ANTE EL IMPERIALISMO ANGLOSAJÓN

El inicio del cambio de rumbo mundial

por Thierry Meyssan

La agresión de los anglosajones contra Rusia está asumiendo la forma de una guerra financiera y económica. Pero Moscú se prepara para las hostilidades armadas desarrollando su autonomía en el sector agrícola y multiplicando sus alianzas internacionales. Thierry Meyssan opina que, después de la creación del califato en el Levante, Washington planea utilizar otra carta en septiembre –en San Petersburgo. La capacidad de Rusia para mantener su estabilidad interna determinará entonces los próximos acontecimientos.


A partir de su probable ampliación en septiembre de 2014, la Organización de Cooperación Shanghai representará un 40% de la población mundial.

La ofensiva de los anglosajones (Estados Unidos, Reino Unido e Israel) por el control del mundo se mantiene simultáneamente en dos direcciones: la creación del «Medio Oriente Ampliado» (Greater Middle East) –con los ataques simultáneos contra Irak, Siria, Líbano y Palestina– y el proceso destinado a separar a Rusia de la Unión Europea mediante la crisis organizada por Washington en Ucrania.

En esta carrera contra el tiempo parece que Washington quisiera imponer el dólar como única moneda en el mercado del gas, la fuente de energía del siglo XXI, como ya lo había hecho anteriormente en el mercado del petróleo [1].

Los medios de prensa occidentales casi no hablan de la guerra del Donbass y la población de sus países nada sabe sobre la envergadura de los combates, la presencia de militares estadounidenses en Ucrania, la cantidad de víctimas civiles ni la ola de refugiados. Los medios de la prensa occidental sí mencionan, aunque con retraso, los acontecimientos del Magreb y el Levante, pero los presentan como el resultado de una supuesta «primavera árabe» (o sea, en la práctica, de una toma del poder por parte de la Hermandad Musulmana) o como el efecto destructivo de una civilización naturalmente violenta. Y nos dicen que es más necesario que nunca acudir en ayuda de los árabes, incapaces de vivir en paz sin los colonos occidentales.

Rusia es hoy la principal potencia capaz de encabezar la Resistencia frente al imperialismo anglosajón. Para ello dispone de 3 herramientas: los BRICS, una alianza de rivales económicos que saben que sólo pueden crecer si se ayudan entre sí; la Organización de Cooperación de Shanghai, una alianza estratégica con China para estabilizar el Asia Central; y, finalmente, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, una alianza militar de Estados ex soviéticos.


Los dirigentes de los BRICS: Dilma Rousseff (Brasil), Vladimir Putin (Rusia), Narendra Modi (India), Xi Jinping (China) y Jacob Zuma (Sudáfrica).

En la cumbre de Fortaleza (Brasil), realizada del 14 al 16 de julio de 2014, los BRICS dieron el paso necesario, anunciando la creación de un Fondo de Reserva Monetaria –principalmente chino– y de un Banco BRICS como alternativas al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial, o sea como alternativa al sistema-dólar [2].

Incluso antes del anuncio, los anglosajones ya habían preparado su respuesta: la transformación de la red terrorista al-Qaeda en un califato con el fin de orquestar problemas e incidentes entre todas las poblaciones musulmanas de Rusia y China [3]. Prosiguieron su ofensiva en Siria y la extendieron además a Irak y el Líbano. Pero fracasaron en su intento de expulsar a los palestinos de Gaza hacia Egipto y acentuar la desestabilización de la región. Y, como punto final, siguen sin meterse con Irán para dar al presidente Hassan Rohani la posibilidad de debilitar la corriente antiimperialista de los khomeinistas.

Dos días después del anuncio de los BRICS, Estados Unidos acusó a Rusia de haber destruido el vuelo MH17 de la Malaysia Airlines sobre la región de Donbass, matando así 298 personas. Partiendo de esa suposición, completamente arbitraria, Estados Unidos impuso a los europeos el inicio de una guerra económica contra Rusia. Actuando a la manera de un tribunal, el Consejo de la Unión Europea juzgó y condenó a Rusia, sin la menor prueba y sin darle la posibilidad de defenderse. Y promulgó «sanciones» contra su sistema financiero.

Consciente de que los dirigentes europeos no están trabajando a favor de los intereses de sus propios pueblos sino en función de los intereses de los anglosajones, Rusia prefirió contenerse y se abstuvo –hasta ahora– de entrar en guerra en Ucrania. Apoya a los rebeldes con armas e información de inteligencia, acoge en su propio territorio a más de 500 000 refugiados, pero se abstiene de enviar tropas y de seguir el juego de la guerra. Y es probable que no intervenga antes de que la gran mayoría de los ucranianos se subleve contra el presidente Petro Porochenko, aunque eso implique no entrar en el país hasta después de la caída de la República Popular de Donetsk.

Ante la guerra económica, Moscú ha optado por responder con medidas similares pero no en el sector de financiero sino en el de la agricultura. Dos consideraciones le llevaron a preferir esa opción: En primer lugar, a corto plazo, los demás países BRICS pueden aliviar las consecuencias de las llamadas «sanciones» mientras que, por otro lado y a largo plazo, Rusia se prepara para la guerra y tiene intenciones de reconstituir completamente su agricultura para vivir en situación de autosuficiencia.

Los anglosajones también han previsto paralizar Rusia desde adentro. Primeramente, mediante la activación, a través del Emirato Islámico (ex EIIL), de grupos terroristas en el seno de su población musulmana y también organizando una oposición mediática en ocasión de las elecciones municipales del 14 de septiembre. Importantes sumas de dinero han llegado a todos los candidatos de la oposición en la treintena de grandes ciudades rusas implicadas en esas elecciones mientras que al menos 50 000 agitadores ucranianos, infiltrados entre los refugiados, están reagrupándose en San Petersburgo. La mayoría de esos individuos tienen la doble nacionalidad ruso-ucraniana. El objetivo es, evidentemente, reproducir en el interior del país las manifestaciones orquestadas en Moscú después de las elecciones de diciembre de 2011 –agregándoles la violencia como nuevo ingrediente– e imponer al país un proceso de «revolución de color», al que una parte de los funcionarios y de la clase dirigente sería favorable.



Para lograrlo Washington ha nombrado un nuevo embajador en Rusia, John Tefft, el mismo que preparó la «revolución de las rosas» en Georgia y el golpe de Estado en Ucrania.

Para el presidente Vladimir Putin será muy importante poder confiar en su primer ministro, Dimitri Medvedev, a quien Washington esperaba reclutar para derrocarlo.Narendra Modi, nuevo primer ministro de la India.


Teniendo en cuenta lo inminente del peligro, Moscú parece haber logrado convencer a Pekín de aceptar la incorporación de la India, a cambio de la de Irán –pero también las de Pakistán y Mongolia–, a la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS). Esa decisión debería hacerse pública durante la cumbre programada en Dusambé, capital de Tayikistán, para los días 12 y 13 de septiembre. Eso debería poner fin al conflicto de siglos entre la India y China e implicarlas en una cooperación militar. Ese drástico cambio de la situación, si se confirma, también pondría fin a la luna de miel entre Nueva Delhi y Washington, cuando este último esperaba distanciar a la India de Rusia ofreciéndole acceso a diversas tecnologías nucleares. La incorporación de Nueva Delhi a la OCS constituye también una apuesta por la sinceridad de su nuevo primer ministro, Narendra Modi, sobre quien pesan sospechas de haber estimulado actos de violencia antimusulmana, en 2002, en Gujarat, cuando dirigía ese Estado de la India.


El ayatola Ali Khamenei

Por otro lado, la incorporación de Irán, que constituye una provocación para Washington, aportaría a la OCS un conocimiento preciso sobre los movimientos yihadistas y los medios de contrarrestarlos. También en este caso, si se confirma debe reducir la voluntad iraní de negociar una pausa con el «Gran Satán», intención que motivó la elección del jeque Hassan Rohani a la presidencia de la República Islámica. En este caso, la apuesta sería por la autoridad del Guía Supremo de la Revolución Islámica, el ayatola Ali Khamenei.

La entrada de esos países a la OCS marcaría de hecho el inicio de un cambio de rumbo del mundo, que después de estar orientado hacia Occidente se orientaría hacia el Oriente [4]. Pero esa evolución tendría que contar con protección en el plano militar. Ese es el papel de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), conformada alrededor de Rusia pero que no incluye a China. A diferencia de la OTAN, la OTSC es una alianza clásica, compatible con la Carta de las Naciones Unidas ya que cada uno de sus miembros conserva la posibilidad de separarse de la OTSC si así lo desea. Y es basándose en esa libertad de los miembros de la OTSC que Washington ha tratado durante los últimos meses de comprar a varios de ellos, como Armenia. Pero la caótica situación que prevalece en Ucrania parece haber enfriado a los que podían soñar con una «protección» estadounidense.

Así que hay que prever un aumento de la tensión durante las próximas semanas.
Thierry Meyssan
..............................

[1] «¿Qué tienen en común las guerras de Ucrania, Gaza, Irak, Siria y Libia?», por Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada (México), Red Voltaire, 8 de agosto de 2014.

[2] «Las semillas de una nueva arquitectura financiera», por Ariel Noyola Rodríguez, Red Voltaire, 1º de julio de 2014. “Sixth BRICS Summit: Fortaleza Declaration and Action Plan”, Voltaire Network, 16 de julio de 2014.

[3] «¿Yihad mundial contra los BRICS?», por Alfredo Jalife-Rahme,La Jornada (México), Red Voltaire, 18 de julio de 2014.

[4] “Russia and China in the Balance of the Middle East: Syria and other countries”, por Imad Fawzi Shueibi, Voltaire Network, 27 de enero de 2012.
Thierry Meyssan

Intelectual francés, presidente-fundador de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Sus análisis sobre política exterior se publican en la prensa árabe, latinoamericana y rusa. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).

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martes, 21 de enero de 2014

RIAD – PARÍS – BEIRUT Silencio y traición por 3 000 millones de dólares


por Thierry Meyssan

¿Por qué decidió Arabia Saudita equipar el Ejército Libanés con armamento francés por valor de 3 000 millones de dólares cuando hace semanas que sus títeres en el Líbano no paran de denunciar el lema «Pueblo-Ejército-Resistencia» y de cuestionar la armonía entre los militares y el Hezbollah? ¿Y si esta repentina generosidad fuese el precio a pagar por el silencio libanés, el pago destinado a lograr que se olviden los cientos de víctimas que el terrorismo saudita ha causado en el país del cedro, la recompensa por la traición de París hacia los compromisos de Francia en el Medio Oriente?


Su Alteza Real, el Servidor de las Dos Mezquitas Sagradas, Abdallah Ben Abdelaziz Al-Saud recibe al presidente francés Francois Hollande en presencia de los miembros de su consejo.

La visita de Francois Hollande en Arabia Saudita –donde llegó rodeado de 30 grandes empresarios franceses–, el 29 y el 30 de diciembre de 2013, debía desarrollarse principalmente sobre temas económicos y sobre el futuro de Siria y del Líbano. Los temas de política internacional iban a discutirse entre franceses y sauditas aunque en presencia de líderes libaneses –el presidente Michel Sleiman y el ex primer ministro líbano-saudita Saad Hariri (considerado miembro biológico de la familia real)– y del presidente de la Coalición Nacional Siria, el siro-saudita Ahmad Assi Jarba [1].

Durante la visita, Arabia Saudita anunció súbitamente la donación al Ejército Libanés de 3 000 millones de dólares en armamento francés. Esa muestra de generosidad se produce fuera del calendario previamente establecido, en momentos en que una conferencia internacional prevista para febrero o marzo debería abrir una colecta de fondos para el Líbano en general y –en particular– para el ejército de ese país. Nunca antes había recibido el Líbano una donación de tales proporciones.

La donación fue anunciada con toda solemnidad por el presidente libanés, Michel Sleiman. Este general, convertido en jefe del Estado Mayor del Ejército Libanés simplemente para evitar que ese cargo fuese a parar manos de otro militar, fue impuesto como presidente de la República, exactamente con el mismo objetivo, por Francia y Qatar. Su elección como presidente por el parlamento libanés violó el artículo 49 [2] de la Constitución libanesa y Sleiman ni siquiera fue investido como presidente de la República por su predecesor sino por el entonces emir de Qatar.

En su intervención, el presidente Sleiman expresó su agradecimiento por la «makruma» real, o sea por la donación que el soberano saudita concede a su servidor, y al concluir no lo hizo con un «¡Viva el Líbano!» sino con un sonoro «¡Viva Arabia Saudita!»

El anuncio fue saludado efusivamente por el ex primer ministro libanés Saad Hariri, quien quiso interpretarlo como el primer paso hacia un futuro desarme del Hezbollah.

La decisión de Riad resulta sorprendente ya que durante los últimos meses el bando libanés prosaudita, representado fundamentalmente por el 14 de Marzo y con Saad Hariri a la cabeza, había estado arremetiendo constantemente contra las buenas relaciones entre el Ejército Libanés y el Hezbollah.

Después del anuncio de la donación saudita, una intensa campaña de propaganda cubrió todo Beirut de carteles sobre la amistad entre el Líbano y Arabia Saudita, calificada en los afiches como «el Reino del Bien» (sic).

La realidad es que todo el asunto no tiene el menor sentido.

Para darse cuenta de ello sólo hubo que esperar unos pocos días.


Al ser arrestado, Majed al-Majed reconoció su condición de oficial de los servicios secretos de Arabia Saudita y dijo hallarse bajo las órdenes directas del príncipe Bandar Ben Sultán. Majed al-Majed dirigía una rama de al-Qaeda y garantizaba el enlace entre esta y altas personalidades del Medio Oriente.

El 1º de enero de 2014, sólo 4 días después del anuncio saudita, se supo que el Ejército Libanés había arrestado a Majed al-Majed, ciudadano saudita y jefe de las Brigadas Abdallah Azzam, rama libanesa de al-Qaeda.

Un poco más tarde se supo también que Majed al-Majed había sido arrestado gracias a una alerta de la DIA (Defense Intelligence Agency), o sea la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos, el 24 de diciembre de 2013. Ese día, Washington había informado al Ejército Libanés que Majed al-Majed acababa de ser hospitalizado en Líbano para someterse a una diálisis. El Ejército Libanés lo localizó rápidamente en el hospital Makassed y lo arrestó durante su traslado a Ersal, a bordo de una ambulancia, el 26 de diciembre, o sea 3 días antes del anuncio de la donación saudita.

El arresto del líder de al-Qaeda en Líbano se mantuvo en secreto por más de una semana. Oficialmente buscado en Arabia Saudita bajo la acusación de terrorismo, Majed al-Majed era considerado sin embargo un agente de los servicios de inteligencia sauditas, y un agente que por demás recibía órdenes directas del príncipe Bandar Ben Sultán. Majed al-Majed había reconocido públicamente haber organizado numerosos atentados, como el perpetrado el 19 de noviembre de 2013 –con saldo de 25 muertos– contra la embajada de Irán en Beirut. Ante tales circunstancias, el Ejército Libanés había informado a Riad y Teherán del arresto de Majed al-Majed.

Entre otros casos de interés para el Líbano, Majed al-Majed había desempeñado un papel importante en la formación de un ejército yihadista en territorio libanés: el conocido Fatah al-Islam.

En 2007, ese grupo trató de sublevar contra el Hezbollah los campamentos palestinos en Líbano y quiso proclamar un emirato islámico en el norte de ese país. Pero quien realmente movía los hilos del grupo –Arabia Saudita– abandonó su marioneta sin previo aviso, como resultado de un encuentro entre el presidente de Irán Mahmud Ahmadinejad y el rey Abdallah. Furiosos, los yihadistas armados se presentaron en el banco de la familia Hariri exigiendo el pago que no habían recibido. Después de varios enfrentamientos, se replegaron hacia el campamento de Nahr el-Bared, donde fueron cercados por el Ejército Libanés. Al cabo de un mes de combates, el general Chamel Roukoz [3] tomó el lugar por asalto y aplastó a los sublevados. Aquella batalla contra el terrorismo costó al Ejército Libanés las vidas de 134 soldados [4].

Majed al-Majed estaba personalmente en contacto –contactos directos o secretos– con numerosos dirigentes árabes y occidentales. Al ser interrogado, tuvo tiempo de confirmar a sus interrogadores que era miembro de los servicios secretos de Arabia Saudita. Es evidente que sus confesiones podían conmocionar la política regional, sobre todo al proporcionar pruebas que incriminan a Arabia Saudita y al 14 de Marzo libanés.

Un diputado mencionaba entonces una proposición saudita de 3 000 millones de dólares a cambio de que no se grabaran las confesiones de Majed al-Majed y de que fuese extraditado a Riad. El diario libanés Al-Akhbar ya estimaba que el detenido estaba en peligro de muerte y que de todas maneras corría el riesgo de ser asesinado por sus jefes para garantizar su silencio.

Al día siguiente de la publicación de aquel editorial, el Ejército Libanés anunciaba la muerte de Majed al-Majed. Se ordenó una autopsia pero, contrariamente a lo previsto en el procedimiento penal, esta fue realizada por un solo especialista, quien concluyó que la muerte sobrevino a causa de la enfermedad que padecía el occiso. El cuerpo fue trasladado a Arabia Saudita, donde fue inhumado en presencia de sus familiares y de la familia ben Laden.

Irán sigue exigiendo al Líbano explicaciones más claras sobre el arresto y muerte de Majed al-Majed, aunque sin demasiada insistencia ya que el presidente Rohani está tratando también de implementar un acercamiento a Arabia Saudita.

Es la sexta vez que el jefe de una organización terrorista prosaudita que opera en Líbano escapa a la justicia. Así sucedió anteriormente con Chaker Absi y con Hicham Kaddoura, al igual que con Abdel Rahmane Awadh, Abdel Ghani Jawhar y, más recientemente, con Ahmad al-Assir.


El presidente francés Francois Hollande y el multimillonario líbano-saudita Saad Hariri en Riad. Detrás aparecen el ministro de Defensa francés Jean-Yves Le Drian y el jefe de la diplomacia francesa Laurent Fabius.

En todo caso, aunque el rey Abdallah haya desembolsado 3 000 millones de dólares no será ni remotamente esa suma la que llegará al Ejército Libanés.

En primer lugar, esa suma incluye tradicionalmente las «atenciones» reales a quienes han servido al soberano. Por ejemplo, según el Protocolo real que acompaña la donación, el presidente libanés Michel Sleiman recibió de inmediato –a título personal– 50 millones de dólares, y el presidente francés Francois Hollande recibe una suma acorde con su función, suma de la que se ignora el monto y si Hollande la ha aceptado o no. El principio saudita del soborno se aplica idénticamente a todos los dirigentes y altos funcionarios –libaneses y franceses– que participaron y que participarán en la transacción.

Segundo, la parte fundamental de la suma donada irá a parar al Tesoro Público francés y Francia se encargará de proporcionar al Líbano el armamento y la formación militar correspondiente. Se trata, en realidad, de retribuir la implicación militar secreta de Francia –desde 2010– en las acciones destinadas a fomentar el desorden en Siria y provocar el derrocamiento del alauita Bachar al-Assad, a quien el Servidor de las Dos Mezquitas Sagradas no puede aceptar como presidente de un país mayoritariamente musulmán [5]. Sin embargo, al no existir un catálogo de precios, París evaluará a su antojo el volumen de armamento que puede representar la suma donada. París decidirá también qué tipo de armas y de formación proporcionará a cambio de esa suma. Para empezar, ni hablar de proporcionar al Ejército Libanés ningún tipo de armamento que pueda servir en algún momento para enfrentarse eficazmente al principal enemigo del Líbano, que es Israel.

Tercero, si el objetivo de la donación saudita no es ayudar al Ejército Libanés a defender el país es porque está destinada –por el contrario– a sembrar la división entre los uniformados libaneses. Más que proporcionarles una verdadera preparación militar, la formación que Francia aportará a los militares libaneses estará destinada a la «francización» de los oficiales. Y el dinero que quede se destinará a la construcción de bonitos cuarteles y a la compra de costosos vehículos oficiales.

Por otro lado, también existe la posibilidad de que no llegue al Líbano ni un centavo de ese dinero. En efecto, según el artículo 52 de la Constitución libanesa [6], el donativo debe obtener la aprobación del consejo de ministros. Pero el gabinete dimitente de Najib Mikati no se ha reunido en 9 meses y no ha podido por ende transmitir esa aprobación al parlamento para que la ratifiquen los diputados.

Al presentar el donativo a los libaneses, el presidente Michel Sleiman creyó oportuno precisar, sin que nadie se lo pidiera, que en las negociaciones con Riad no se mencionó una posible posposición de la elección presidencial libanesa con prórroga de su propio mandato, ni tampoco la composición de un nuevo gobierno. Una precisión que da risa porque resulta evidente que esos fueron precisamente los principales puntos de la negociación.

El presidente libanés se comprometió ante sus interlocutores sauditas y franceses a formar un gobierno de «tecnócratas», sin chiitas ni drusos, y a imponerlo al parlamento. El término «tecnócrata» se aplica en este caso a una serie de altos funcionarios internacionales que han hecho carrera en el Banco Mundial, el FMI, etc., y también mostrando su sumisión al credo estadounidense. O sea que será un gobierno de proestadounidenses en un país que se resiste al dictado del Imperio. Pero ¿no se puede lograr una mayoría en el parlamento con 3 000 millones de dólares?

Por desgracia, el príncipe Talal Arslane, heredero de los fundadores del principado del Monte Líbano en el siglo XII y presidente del Partido Demócrata, arremetió de inmediato contra el presidente recordándole que, en virtud del Acuerdo de Taef [7], en Líbano el poder ejecutivo es una prerrogativa del consejo de ministros [8] y que este último tiene que reflejar obligatoriamente la composición confesional del país [9]. Lo anterior quiere decir que la formación de un gobierno de tecnócratas en Líbano constituye una violación flagrante del Acuerdo de Taef. lo cual convertiría al presidente Sleiman en un golpista, sea cual sea su capacidad para sobornar al parlamento.

Pero es muy probable que el asunto no termine ahí. El 15 de enero, el Ejército Libanés detuvo en la frontera a Jamal Daftardar, uno de los lugartenientes de Majed al-Majed.

El presidente Francois Hollande seguramente va a deplorar profundamente que su homólogo libanés fracase en su intento de vender su propio país por 50 millones de dólares. Pero de todas maneras, visto desde París, lo importante es la repartición de los 2 995 millones restantes.
Thierry Meyssan

[1] Ahmad Assi Jarba pertenece a la tribu beduina de los Chamar, de la que también proviene el rey Abdallah. Antes del inicio de los incidentes, Jarba ya había sido condenado en Siria por tráfico de drogas. Los Chamar son nómadas que se mueven a través del desierto de Arabia y de Siria.

[2] «Los magistrados y funcionarios de la primera categoría o su equivalente en todas las administraciones públicas, establecimientos públicos y toda otra persona moral de derecho público no pueden ser elegidos durante el ejercicio de sus funciones ni durante los 2 años siguientes a la fecha de su dimisión y al cese efectivo del ejercicio de sus funciones o a la fecha de su jubilación.»

[3] El general Roukoz, sin lugar a dudas el militar más prestigioso del Líbano, era quien hubiese tenido que ser designado como jefe del Estado Mayor. Pero es yerno del general Michel Aoun, presidente de la Corriente Patriótica Libre, formación aliada del Hezbollah.

[4] «Le dossier des mercenaires du Fatah al-Islam est clos», por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 27 de agosto de 2007.

[5] A raíz de la firma del Tratado de Lancaster House, Francia y el Reino Unido intervinieron en Libia y en Siria organizando en esos países seudorevoluciones y destrucciones de Estados. Pero, al resultar la operación siria un fracaso, Londres se retiró de ella mientras que París sigue apoyando activamente a la «Coalición Nacional» dirigida por el saudo-sirio Ahmad Assi Jarba.

[6] «El Presidente de la República negocia los tratados y los ratifica de común acuerdo con el Jefe del Gobierno. Estos [los tratados] sólo se considerarán ratificados después de obtener la aprobación del Consejo de Ministros. El Gobierno informa a la Cámara de Diputados [sobre los tratados] cuando el interés del país y la seguridad del Estado así lo permiten. Los tratados con implicaciones para las finanzas del Estado, los tratados comerciales y todos los tratados que no pueden ser anulados al expirar cada año sólo pueden ser ratificados después de obtener la aprobación de la Cámara de Diputados.»

[7] «Accord de Taëf», Réseau Voltaire, 23 de octubre de 1989.

[8] «El Consejo de Ministros representa el poder ejecutivo.»

[9] «Todo poder que contradiga la carta de vida en común es ilegítimo e ilegal.»

jueves, 28 de febrero de 2013

En la guerra de guerrillas, la victoria pertenece a quien goza del apoyo de la población. Una fuerza de contraguerrilla pero con carácter popular

«ANTE NUESTROS OJOS»

Una fuerza de contraguerrilla pero con carácter popular

por Thierry Meyssan

En la guerra de guerrillas, la victoria pertenece a quien goza del apoyo de la población. Es por eso que Siria acaba de dotarse de una milicia popular para mantener a raya a los Contras respaldados por Occidente y por las monarquías del Golfo. En 3 meses, el resultado ya es espectacular: las zonas donde se han creado esas milicias ya están estabilizadas.

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Al cabo de 2 años de combate, ya resulta evidente que el Ejército Árabe Sirio, concebido para garantizar la defensa el territorio nacional en caso de guerra convencional, no está preparado para estabilizar el país y proseguir al mismo tiempo su misión principal. Ha vencido sin dificultades a los yihadistas cada vez que estos se han reagrupado pero no ha logrado liquidar definitivamente una fuerza de guerrilla móvil que compensa su falta de respaldo popular con una poderosa logística extranjera.

Siria se ha decido, por lo tanto, a adoptar una nueva estrategia cuyos resultados ya han podido verse en todos los lugares del mundo donde se han vivido situaciones similares. Se trata de la creación de milicias populares, lo cual permite que la población garantice por sí misma la defensa de su ciudad o de su barrio, terreno cuyos mejores conocedores son los propios pobladores. Este «Ejército de Defensa Nacional», cuyos miembros provienen de los Comités Populares, está –por supuesto– estrechamente vinculado al Ejército Árabe Sirio y para unirse a esa nueva fuerza hay que haber pasado el servicio militar.


Mao Zedong explicaba que, para lograr la victoria, una fuerza de guerrilla tiene que poder moverse «entre la población como un pez en el agua». Cosa que no ha podido lograr el Ejército «Libre Sirio». Cada vez que sus hombres llegan a controlar una zona, cometen allí todo tipo de abusos y crímenes que despiertan el rechazo de la población.

Para garantizar la victoria, el Ejército Árabe Sirio tiene que hacer precisamente lo que los yihadistas han sido incapaces de lograr: moverse «entre la población como un pez en el agua». Aunque sus soldados provienen de la población, ya que se trata de un ejército de reclutas, el Ejército Árabe Sirio no puede lograr eso por sí solo ya que su estructura organizativa nacional lo separa de las realidades locales. Es por ello que tiene que apoyarse en una fuerza intermedia capaz de garantizar su contacto con la población local, en cada ciudad, barrio o poblado.

El Ejército de Defensa Nacional se caracteriza por su estricta disciplina. Los uniformes y armas se entregan solamente a los voluntarios –hombres y mujeres jóvenes– previamente seleccionados. Ello implica que los elementos que algunas autoridades locales habían reclutado antes para cumplir ciertas tareas de seguridad tendrán que convertirse ahora en miembros de esa nueva fuerza o regresar a sus casas. El resultado es que la organización del Ejército de Defensa Nacional en tal o más cual barrio o poblado pone fin de inmediato a los posibles abusos. Desaparece así el fenómeno de los shabihas.

Tratándose del Medio Oriente, el ejemplo que de inmediato viene a la mente es el del Basij-e Mostaz’afin, la milicia popular iraní que ya sirvió anteriormente de modelo al Hezbollah libanés. Teherán, que no quiere implicar a sus Guardianes de la Revolución en el conflicto sirio, aceptó sin embargo recibir reclutas del Ejército de Defensa Nacional y garantizarles la formación necesaria. Esto último implicó incluso un esfuerzo de adaptación para los propios iraníes ya que la mayoría de los reclutas no son chiitas ni tienen intenciones de convertirse.

Se modifica así profundamente la coyuntura geopolítica regional. Por un lado, porque esta milicia popular ha estabilizado rápidamente los barrios y poblados donde ya ha sido creada. Y sobre todo porque el Basidji iraní y el Hezbollah libanés tienen ahora un “hermanito”, que dispone además de la misma formación que ellos. Pero que tiene también ciertas características nuevas: es mixto y multiconfesional, además de haber sido educado con la mentalidad laica del partido Baas y no con la de la Revolución Islámica.

Uno de los objetivos fundamentales de la guerra de las potencias occidentales contra Siria era instalar en el poder un gobierno que debía romper con el Hezbolla libanés y con Irán, como reconoció el propio Burhan Ghalioum en entrevista concedida al Wall Street Journal. Y han obtenido un efecto exactamente inverso. La resistencia común ha fortalecido la unidad de ese bloque, a pesar de las diferencias religiosas y políticas de sus integrantes.

El principal dirigente del Hezbollah, Hassan Nasrallah, reveló hace 8 meses que, durante la guerra de los 33 días, el entonces ministro sirio de Defensa, el general Hassan Tourkmani, supervisaba personalmente el despliegue de las armas de la Resistencia en Líbano. Hassan Nasrallah declaró después que el Hezbollah no abandonará a sus hermanos de armas del Ejército Árabe Sirio, si estos últimos llegaran a verse en dificultades. La creación en Siria del Ejército de Defensa Nacional seguramente fortalecerá esa alianza con el surgimiento de estrechos vínculos humanos, más allá de las opciones políticas.


Thierry Meyssan

Fuente
Al-Watan (Siria)

domingo, 17 de febrero de 2013

En Washington, nadie es responsable del fiasco sufrido en Siria

por Thierry Meyssan

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En el momento de abandonar la escena, la secretaria de Estado Hillary Clinton defendió su trabajo en una entrevista concedida al New York Times [1]. Y como complemento, agregó varias confidencias deslizadas en «off» a los periodistas, que a su vez las incluyeron en un artículo aparte [2].

Preocupada por conservar sus posibilidades para la elección presidencial de 2016, la señora Clinton se esforzó en hacer recaer sobre el presidente Barack Obama la responsabilidad de su propio fracaso en Siria. Al cabo de 2 años de guerra secreta, los grupos armados que debían justificar una intervención de la OTAN, o incluso derrocar ellos mismos el régimen sirio, han perdido su aureola de «revolucionarios» y se han ganado la reputación de fanáticos. El presidente Bachar al-Assad, quien se mantiene vivo y en su puesto, se ha hecho más ineludible que nunca. La diplomacia estadounidense, que constantemente anunciaba la «caída del tirano» para la próxima semana, se ha puesto en ridículo. Mientras que Rusia y China, después de abofetear por 3 veces al Departamento de Estado con sus vetos en el Consejo de Seguridad de la ONU, son las grandes ganadoras.

Todo ello se debe, según la secretaria de Estado saliente, a que no se hizo lo que ella proponía. Junto al director de la CIA David Petraeus –su ex enemigo convertido en su aliado–, Hillary Clinton había presentado a la Casa Blanca, a fines de junio de 2012, un plan de apoyo militar a los grupos combatientes. Pero el presidente Obama, preocupado únicamente por su propia reelección, rechazó cobardemente ese programa y favoreció el Comunicado de Ginebra negociado por Kofi Annan.

Se trataba de retomar el control del asunto ya que los subcontratistas (Francia, Reino Unido y las monarquías del Golfo) lo estaban haciendo mal. Esos países recurrieron a impresentables yihadistas. La secretaria de Estado trabajaba, por el contrario, para «crear una oposición legítima que hubiese servido, a través de negociaciones, para deslegitimar al presidente al-Assad». Para arreglar los errores de los subcontratistas, la señora Clinton había propuesto que Estados Unidos armara y dirigiera directamente a los grupos combatientes.

Al comparecer ante la Comisión de Servicios Armados del Senado, el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor, confirmó la existencia de ese plan. Y agregó que tanto él como el secretario de Defensa Leon Panetta era favorables a dicho proyecto.

La verdad es menos elegante. Al admitir que trabajó para derrocar el gobierno sirio mediante la creación de «una oposición legítima», o sea «democrática y multiconfesional», la señora Clinton reconoce que esa oposición no existía ni existe hoy en día. Mejor aún, reconoce que la legitimidad estaba y sigue estando del lado del presidente al-Assad.

Al hacer que se publique que ella presentó en junio un plan de intervención al presidente Obama, la señora Clinton reconoce que ella siempre se opuso al Comunicado de Ginebra. Y todo indica que quienes lo sabotearon en aquel momento fueron, efectivamente, ella y David Petraeus. Contrariamente a lo que ella declara, las preocupaciones electorales de Barack Obama no lo llevaron a rechazar ese el plan. Más bien lo llevaron a no tomar medidas inmediatas contra los saboteadores del Comunicado de Ginebra. Lo que hizo la Casa Blanca fue esperar hasta después de la reelección de Obama para forzar la demisión del general Petraeus. Y es posible que también haya hecho algo para neutralizar a Hillary Clinton y mantenerla durante todo un mes lejos del Departamento de Estado.

Las revelaciones del general Dempsey sobre su propio apoyo, y el de Leon Panetta, al plan de injerencia de la señora Clinton son también una manera de protegerse. Sólo que, al tener responsabilidades diferentes, la señora Clinton y el general Dempsey no “abren el paraguas” de la misma manera. Declarar que ellos estaban dispuestos a intervenir equivale a mostrar que no son ellos los responsables del fiasco en Siria. Pero el hecho es que fueron ellos, después de los vetos rusos y chinos, quienes validaron la tesis de que era posible derrocar el gobierno sirio recurriendo masivamente al uso de los Contras.

En todo caso, el hecho mismo de que los dirigentes salientes en Washington estén tratando de justificarse viene a confirmar que Washington ya ha pasado la página. Obama cambia de equipo y también de política.Thierry Meyssan

Fuente
Al-Watan (Siria)

[1] « Interview With Hillary Clinton » por Michael R. Gordon y Mark Lander,The New York Times, 2 de febrero de 2012.

[2] « Backstage Glimpses of Clinton as Dogged Diplomat, Win or Lose » por Michael R. Gordon y Mark Lander, The New York Times, 2 de febrero de 2012.

sábado, 5 de enero de 2013

«ANTE NUESTROS OJOS» El ESL sigue brillando… como una estrella muerta

por Thierry Meyssan


Aunque la prensa francesa sigue anunciando con más fuerza que nunca «la caída inminente» de Siria y la «huida de Bachar al-Assad», los hechos en el terreno contradicen tales afirmaciones. Si bien el caos se ha extendido a gran parte del país, las «zonas liberadas» se derriten como nieve al sol. Carente ya de puntos de apoyo, el ESL va quedándose sin perspectivas de futuro, mientras que Washington y Moscú se preparan para emitir el pitazo final del partido.



Ya empezó la cuenta regresiva. Inmediatamente después de su próxima confirmación por parte del Senado, la nueva administración del presidente estadounidense Barack Obama presentará al Consejo de Seguridad de la ONU un plan de paz para Siria. En el plano jurídico, y a pesar de que el presidente Obama se sucede a sí mismo, su anterior administración está autorizada a ocuparse únicamente de temas corrientes aún pendientes pero no puede tomar ningún tipo de iniciativa. En el plano político, Barack Obama no reaccionó cuando –en medio de su campaña electoral– varios de sus propios colaboradores torpedearon el acuerdo de paz de Ginebra. Pero emprendió la gran limpieza en cuanto supo que había sido reelecto. Como ya estaba previsto de antemano, el general Petraeus –arquitecto de la guerra en Siria– cayó en la trampa que se le había tendido y se vio obligado a abandonar su cargo de director de la CIA. También como estaba previsto, los grandes jefes de la OTAN y artífices del escudo antimisiles, totalmente opuestos a un entendimiento con Rusia, se vieron sometidos a investigaciones por corrupción que los han condenado al silencio. Y, también conforme a los planes, la secretaria de Estado Hillary Clinton fue puesta fuera de combate. Lo único sorprendente fue el método utilizado para sacarla del juego: un grave problema de salud que la puso en estado de coma.

Las cosas, mientras tanto, han ido avanzando por el lado de la ONU. En septiembre, el Departamento de Operaciones de Paz de la ONU firmó un Protocolo con la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). Esa misma entidad de la ONU supervisó en octubre –en Kazajstán– las maniobras de la OTSC en las que se simulaba un despliegue de «chapkas azules» en Siria. En diciembre, el mismo departamento onusiano reunió a los representantes militares de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad para presentarles la manera cómo pudiera desarrollarse ese despliegue. Aunque no están de acuerdo con esa solución, franceses y británicos se plegaron a la voluntad de Washington.

Sin embargo, Francia trató de utilizar a Lakdhar Brahimi, el representante especial de los secretarios generales de la Liga Árabe y de la ONU, para modificar el plan de paz de Ginebra en función de las reservas que París ya había emitido el 30 de junio. En definitiva, el señor Brahimi optó por la vía de la prudencia, absteniéndose de tomar posición y limitándose a hacer el papel de mensajero entre las partes implicadas en el conflicto.

Lo que pasa es que, en el terreno, el gobierno sirio está posición de evidente superioridad. La situación militar se ha invertido. Hasta los propios franceses ya han dejado de hablar de las «zonas liberadas» que antes pretendían gobernar con un mandato extendido por la ONU. Zonas que además han ido reduciéndose y que, en los lugares donde aún se mantienen, están en manos de salafistas muy poco presentables. Las tropas del Ejército «Sirio Libre» recibieron órdenes de abandonar sus posiciones y de reagruparse alrededor de la capital para lanzar un asalto final. Los Contras esperaban sublevar a los refugiados palestinos, en su mayoría sunnitas, en contra del régimen multiconfesional, según el esquema que la familia Hariri trató de utilizar en Líbano para sublevar a los palestinos sunnitas del campamento de Nahr-el-Bareb en contra del Hezbollah chiita. Al igual que en Líbano, ese proyecto fracasó porque los palestinos saben muy bien quiénes son sus amigos y quién son los que realmente luchan por la liberación de su tierra. Dicho de forma más concreta, durante la reciente agresión israelí de 8 días contra la franja de Gaza, las monarquías del Golfo no movieron ni un dedo mientras que el armamento proporcionado por Irán y por Siria tuvo una importancia decisiva.

Elementos del Hamas, fieles a Khaled Mechaal y financiados por Qatar, abrieron las puertas del campamento palestino de Yarmouk a varios cientos de combatientes del Frente de Apoyo a los Combatientes del Levante (rama sirio-libanesa de al-Qaeda), igualmente vinculados a Qatar. Esos elementos lucharon principalmente contra los hombres del FPLP-CG. Vía SMS, el gobierno sirio pidió a los 180 000 habitantes del campamento palestino que abandonaran el lugar lo más rápidamente posible y les garantizó albergue temporal en hoteles, escuelas e instalaciones deportivas de Damasco. Algunos prefirieron irse al Líbano. Al día siguiente, el Ejército Árabe Sirio atacó el lugar con armamento pesado y recuperó el control del campamento. Catorce organizaciones palestinas firmaron entonces un acuerdo que declara el campamento «zona neutral». Así que los combatientes del ESL tuvieron que retirarse y retomar su guerra contra Siria en la campiña de los alrededores mientras que los civiles volvían a sus casas, encontrando a su regreso un campamento devastado cuyas escuelas y hospitales habían sido objeto de una destrucción sistemática.

En términos estratégicos, la guerra ya está terminada: el ESL ha perdido todo respaldo popular y no le queda ninguna posibilidad de ganar. Los europeos siguen creyendo que pueden lograr el «cambio de régimen» recurriendo al soborno de oficiales de alto rango y provocando un golpe de Estado, pero ya saben no lo lograrán con el ESL. Los Contras siguen llegando, pero está agotándose el flujo de armas y de dinero. Gran parte del apoyo internacional ha cesado de existir, aunque las consecuencias de ello no se vean todavía en el campo de batalla. Se está produciendo un fenómeno similar al de las estrellas cuyo brillo sigue viéndose cuando en realidad ya están muertas.

Estados Unidos está claramente decido a pasar la página y a sacrificar el ESL. Le dan órdenes estúpidas que envían los Contras a la muerte. Más de 10 000 de ellos han resultado muertos en el último mes. Simultáneamente, en Washington, el National Intelligence Council anuncia cínicamente que el «yihadismo internacional» va a desaparecer próximamente. Otros aliados de Estados Unidos tendrían que preguntarse ahora si la nueva coyuntura no implica que Washington los sacrifique a ellos también.

lunes, 18 de junio de 2012

Conflicto sirio puede degenerar en guerra mundial. Disparos rusos de advertencia


La crisis siria está cambiando de naturaleza. El proceso de desestabilización que debía abrir el camino a una intervención militar legal de la alianza atlántica ha fracasado. Así que Estados Unidos se quita la máscara ya habla públicamente de la posibilidad de atacar Siria sin el aval del Consejo de Seguridad de la ONU, como ya se hizo anteriormente en Kosovo. Al hacerlo, Washington finge sin embargo no haberse dado cuenta de que la Rusia de Vladimir Putin no es la Rusia de Boris Yeltsin. Después de asegurarse de que puede contar con el respaldo de China, Moscú acaba de hacer dos disparos de advertencia dirigidos a Washington. Las continuas violaciones del derecho internacional por parte de la OTAN y del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) pueden desembocar ahora en un conflicto mundial.

Durante la celebración de la Victoria contra el nazismo, el 9 de junio pasado, el presidente Vladimir Putin insistió en que Rusia debe estar lista a aceptar un nuevo sacrificio.

El presidente Vladimir Putin emprende su tercer mandato bajo el signo de la reafirmación de la soberanía de su país ante las amenazas contra Rusia provenientes de Estados Unidos y de la OTAN. Moscú ha denunciado reiteradamente el proceso de ampliación de la OTAN, la instalación de bases militares a las puertas de sus fronteras así como el despliegue del escudo antimisiles, la destrucción de la Libia y los actos de desestabilización contra Siria.

Inmediatamente después de su investidura, Putin pasó revista a la industria militar rusa, a sus fuerzas armadas y a todo su dispositivo de alianzas [1] Como paso ulterior, decidió situar en Siria la línea roja que el adversario no debe atravesar. A los ojos de Putin, la invasión de Libia por parte de la OTAN es similar a la invasión de Checoslovaquia por el III Reich, y la invasión de Siria –si llegara a producirse– sería comparable a la invasión de la Polonia, que desencadenó la Segunda Guerra Mundial.

Toda interpretación de lo que actualmente sucede en el Levante como una revolución/represión estrictamente siria no sólo es falsa sino también ridícula a la vista de lo que realmente está en juego, y no sería otra cosa que mera propaganda política. La crisis siria es, ante todo, una etapa del «rediseño del Medio Oriente ampliado», un nuevo intento de destruir el «eje de Resistencia» y constituye además la primera guerra de «la geopolítica del gas» [2]. Lo que actualmente está en juego en Siria no es saber Bachar al-Assad logrará democratizar las instituciones que heredó o si las monarquías wahabitas podrán destruir el último sistema laico de gobierno de la región e imponer su propio sectarismo, sino qué fronteras separan a los nuevos bloques que son la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y la OCS (Organización de Cooperación de Shangai) [3].

Algunos de nuestros lectores deben haber experimentado un verdadero sobresalto al leer la frase anterior. En efecto, hace meses que los medios de prensa occidentales y los de los países del Golfo vienen remachándoles día tras día que el presidente al-Assad es el representante de una dictadura sectaria favorable a la minoría alauita mientras que la oposición armada representa la democracia pluralista. Basta una simple mirada a los hechos para darse cuenta de la falsedad de esa imagen. Bachar al-Assad ha convocado sucesivamente elecciones municipales, un referendo constitucional y elecciones legislativas multipartidistas.

Todos los observadores coinciden en que las mencionadas consultas se desarrollaron con toda legitimidad. La participación popular se elevó a más del 60%, lo cual no impidió que los occidentales las calificaran de «farsas» y que la oposición armada respaldada por las potencias occidentales y los países del Golfo hiciera imposible la participación de los electores en los 4 distritos bajo su control. Al mismo tiempo, la oposición armado ha multiplicado las acciones, no sólo contra las fuerzas de seguridad sino también contra la población civil y en contra de todos los símbolos de la cultura y del multiconfesionalismo.

La oposición armada está asesinando también a los sunnitas progresistas y está matando al azar alauitas y cristianos para obligarlos a huir con sus familias, ha quemado más de 1,500 escuelas e iglesias, proclamó en Baba Amro un efímero emirato islámico independiente donde instituyó un tribunal supuestamente revolucionario que condenó a muerte a más de 150 infieles, que fueron degollados públicamente uno a uno por les verdugos de la propia oposición armada. Y no será ciertamente el lamentable espectáculo que ofrecen unos cuantos políticos venales, reunidos en el seno de un Consejo Nacional Sirio creado en el exilio que agita un proyecto democrático de fachada que en nada se parece a la realidad impuesta en el terreno por los crímenes del llamado Ejército «Sirio» Libre, lo que logre evitar por mucho más tiempo que la verdad salga a la luz.

¿Quién puede creer, en todo caso, que el régimen laico de Siria, celebrado hasta hace poco como ejemplar, se ha convertido de pronto en una dictadura confesional mientras que el Ejército «Sirio» Libre, respaldado precisamente por las dictaduras wahabitas del Golfo y respetuoso discípulo de los predicadores takfiristas, es un modelo del pluralismo democrático?

La mención, por parte de los dirigentes estadounidenses, de una posible intervención internacional en Siria sin mandato de la ONU, siguiendo el modelo de la que provocó el desmembramiento de Yugoslavia, ha suscitado inquietud y cólera en Moscú. La Federación Rusa, que hasta ahora se había mantenido en posición defensiva, ha decidido a tomar la iniciativa. Este cambio de estrategia se debe al carácter urgente que reviste la situación, desde el punto de vista ruso, y a la evolución favorable sobre el terreno en la propia Siria [4].

Moscú acaba de proponer la creación de un Grupo de Contacto sobre Siria que reuniría en su seno a todos los Estados implicados, o sea tanto a los Estados vecinos como a las potencias regionales e internacionales. Se trata de crear un foro de diálogo en lugar del actual dispositivo belicoso instaurado por los occidentales bajo la orwelliana denominación de «Conferencia de Amigos de Siria».

Rusia sigue respaldando el plan Annan –que no es en realidad otra cosa que una versión apenas modificada del plan que Serguei Lavrov había presentado a la Liga Árabe. Rusia deplora la no aplicación de ese plan, pero atribuye la responsabilidad de su no aplicación a la facción de la oposición que ha tomado las armas. Según A. K. Lukashevich, uno de los voceros del ministerio ruso de Relaciones Exteriores, a la luz del derecho internacional el Ejército «Sirio» Libre es una organización ilegal que, a pesar de aseinar diariamente a 20 o 30 soldados sirios, sigue gozando públicamente del apoyo de los países miembros de la OTAN y del Consejo de Cooperación del Golfo, lo cual constituye por cierto una flagrante violación del Plan Annan [5].

Apostando a favor de la paz, ante una OTAN que apuesta abiertamente por la guerra, Vladimir Putin ha pedido a la OTSC (Organización del Tratado de Seguridad Colectiva) que se prepare para un despliegue de «chapkas azules» en Siria. El secretario general de la OTSC, Nikolai Bordyuzha, ya confirmó que dispone de 20 000 hombres inmediatamente disponibles y perfectamente formados para ese tipo de misión [6]

Sería la primera vez que la OTSC despliega una fuerza de paz fuera del antiguo espacio soviético. En una muestra de evidente nerviosismo, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon trató inmediatamente de sabotear la iniciativa rusa proponiendo organizar él también un Grupo de Contacto.

Al reunir en Washington el Grupo de Trabajo sobre las sanciones de la Conferencia de Amigos de Siria, la secretaria de Estado Hillary Clinton simplemente ignoró la proposición rusa y recrudeció sus llamados a favor de un cambio de régimen [7].

En Turquía, parlamentarios de la oposición visitaron los campamentos de refugiados sirios. Allí pudieron comprobar la ausencia de más de un millar de refugiados censados por la ONU en el más importante de esos campamentos, donde encontraron sin embargo un importante arsenal. Así que decidieron interrogar en la Asamblea al primer ministro Recep Tayyip Erdogan y exigirle que revele el monto de la ayuda humanitaria concedida a estos refugiados fantasmas. Los diputados estiman que el mencionado campamento de refugiados sirve en realidad de cobertura a la realización de una operación militar secreta. Este campamento alberga en realidad a combatientes, provenientes principalmente de Libia, que utilizan esa instalación como base de retaguardia. Los diputados han emitido como hipótesis que se trata además de los combatientes que se introdujeron en el distrito de Hula precisamente en el momento de la masacre denunciada en esa región.

Estas informaciones confirman las acusaciones emitidas por el embajador ruso Vitaly Churkin ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Según el diplomático ruso, el representante especial de Ban Ki-moon en Libia, Ian Martin, ha utilizado recursos de la ONU, inicialmente destinados a los refugiados, para enviar a Turquía combatientes de al-Qaeda és aux réfugiés pour acheminer en Turquie des combattants d’Al Qaeda [8].

En Arabia Saudita se ha manifestad nuevamente la división entre el rey Abdallah y el clan de los Sudairis. A pedido del rey Abdallah I, el Consejo de Ulemas publicó una fatwa que estipula que Siria no es tierra de yihad. Al mismo tiempo, sin embargo, el príncipe Faisal, actual ministro de Relaciones Exteriores, lanzaba un llamado a armar a la oposición siria contra «el usurpador alauita».

El jueves 7 de junio fue un día rico en acontecimientos. Mientras que Ban Ki-moon y Navi Pillay, o sea el secretario general de la ONU y la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, pronunciaban su alegato contra Siria ante la Asamblea General de la ONU, Moscú realizó dos lanzamientos de prueba de misiles balísticos intercontinentales.

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El nombre del misil Bulava proviene de la palabra que designa el bastón de mariscal de los ejércitos cosacos.

El coronel Vadim Koval, vocero de las RSVN (Tropas Balísticas Estratégicas Rusas), reconoció la realización del lanzamiento de prueba de un misil Topol –desde un emplazamiento cercano al Mar Caspio– pero no confirmó el de un misil Bulava –desde un submarino en el Mediterráneo. Este último lanzamiento fue visto, sin embargo, en todo el Medio Oriente, desde Israel hasta Armenia, y no se conoce ningún otro tipo de arma capaz de provocar los efectos visuales que pudieron observarse en el cielo de la región [9].

El mensaje está claro: si la OTAN y el Consejo de Cooperación del Golfo no respetan las obligaciones internacionales ya definidas en el Plan Annan y se obstinan en alimentar el terrorismo, Moscú está dispuesto a enfrentarlos, incluso al precio de una guerra mundial.

Según nuestras informaciones, estos disparos de advertencia estuvieron coordinados con las autoridades sirias. Moscú, que ya anteriormente había estimulado a Damasco para que procediera a la liquidación del emirato islámico de Baba Amro inmediatamente después del referendo constitucional que confirmó la autoridad del presidente al-Assad, también incitó ahora al presidente a liquidar los grupos de mercenarios presentes en el país desde el instante siguiente a la investidura del nuevo parlamento y del nuevo primer ministro sirios. Se dio entonces orden de pasar de una estrategia defensiva a una acción ofensiva tendiente a proteger a la población frente a las acciones terroristas. El ejército nacional sirio pasó por consiguiente a la ofensiva contra los bastiones del Ejercito «Sirio» Libre. Los combates de los próximos días pueden ser difíciles, en la medida en que los mercenarios disponen de morteros, de cohetes antitanques e incluso de misiles tierra-aire.

En un intento por aligerar la tensión, Francia aceptó inmediatamente la proposición rusa de participación en un Grupo de Contacto ad hoc. Washington, por su parte, envió a Frederic C. Hof a Moscú. Contradiciendo incluso las declaraciones que había hecho la víspera la propia secretaria de Estado, Hillary Clinton, el señor Hof aceptó la invitación rusa a integrar el nuevo Grupo de Contacto.

Ha quedado atrás el momento de lamentarse sobre la extensión de los combates al territorio libanes, o de filosofar sobre una posible regionalización del conflicto sirio. En 16 meses de maniobras desestabilizadoras contra Siria, la OTAN y el Consejo de Cooperación del Golfo han creado una situación sin salida que ahora puede convertirse en una guerra mundial.

[1] Agenda del presidente Putin:
7 de mayo: investidura del presidente Vladimir Putin
8 de mayo: nominación de Dimitri Medvedev al cargo de primer ministro
9 de mayo: celebración de la victoria sobre la Alemania nazi
10 de mayo: visita al complejo militar e industrial ruso
11 de mayo: recibe al presidente de Abjasia
12 de mayo: recibe al presidente de Osetia del Sur
14-15 de mayo: encuentro informal con los jefes de Estado de los países miembros de la OTSC.
18 de mayo: visita al Instituto de Investigación de Defensa Ciclón
25 de mayo: pase de revista a los submarinos atómicos
30 de mayo: reunión con los principales responsables del sector de la defensa
31 de mayo: reunión del Consejo de Seguridad ruso
4-7 de junio: visita a China, cumbre de la OCS
7 de junio: visita a Kazajstán durante el lanzamiento de prueba del misil Topol

[2] « Siria, centro de la guerra del gas en el Medio Oriente », por Imad Fawzi Shueibi, Réseau Voltaire, 8 de mayo de 2012.

[3] « Moscú y la formación del Nuevo Sistema Mundial », por Imad Fawzi Shueibi, Traducción al francés de Marie-Ange Patrizio, Réseau Voltaire, 13 de marzo de 2012.

[4] « El caso de Hula demuestra el retraso de la inteligencia occidental en Siria »,por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 2 de junio de 2012.

[5] « Comment of Official Representative of the Ministry of Foreign Affairs of Russia A.K. Lukashevich on the Question of Interfax related to the statement made by Representative of so-called Free Syrian Army S.Al-Kurdi », Ministère russe des Affaires étrangères, 5 juin 2012.

[6] « Siria: Vladimir Putin propone una Fuerza de Paz de la OTSC », Réseau Voltaire, 3 de junio de 2012..

[7] « Friends of the Syrian People Sanctions Working Group », déclaration à la presse d’Hillary Clinton, Département d’État, 6 juin 2012.

[8] « Libia, los bandidos-revolucionarios y la ONU »,por Alexander Mezyaev, Traducción al francés de Julia, Strategic Culture Foundation (Rusia), Réseau Voltaire, 17 de abril de 2012.

[9] « 07 de junio 2012: Rusia demuestra su superioridad en misiles balísticos intercontinentales nucleares », Réseau Voltaire, 8 de junio de 2012.

http://www.voltairenet.org/Disparos-rusos-de-advertencia

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